Casa Zapallar ocupa una vivienda con historia propia: durante años fue el hogar de Pedro “Choclo” Erlwein, anticuario y amigo, cuya colección de piezas únicas y alfombras tejidas a mano siguen dando carácter a cada rincón. Hoy conviven con una arquitectura de líneas simples, mucha luz y materiales nobles del sur de Chile.
No es solo un lugar para dormir. Es la terraza donde se conversa hasta tarde, el living con chimenea para leer un libro, y la terraza que de noche se convierte en el mejor mirador de estrellas de la Quinta Región. Cocina marítima, casera y sin apuro: así recibimos a quienes llegan buscando lo simple y bien hecho.